Un Airbus A321XLR de Iberia y un Boeing 787-9 de Air Europa volaban de madrugada por la misma aerovía, al mismo nivel de vuelo y en sentidos opuestos. Ninguno de los dos debía estar ahí. A 36.000 pies sobre el Atlántico, con cientos de pasajeros dormidos en cabina, lo único que impidió una colisión frontal fue el sistema anticolisión de a bordo. El caso, revelado por el sindicato de controladores SPICA, ya está siendo investigado por la CIAIAC.
Qué ocurrió a las 01:23 de la madrugada
El suceso se registró el 10 de julio de 2026, a las 01:23 UTC, en el sector oceánico del FIR/UIR de Canarias, gestionado por ENAIRE, a la altura de la costa del Sáhara Occidental.
Por la aerovía N857, a nivel de vuelo FL360 (unos 10.970 metros), volaba con rumbo noreste el Airbus A321XLR de Iberia matriculado EC-OLE, que operaba el vuelo IB140 entre Recife (Brasil) y Madrid. En sentido contrario, por la misma aerovía y a la misma altitud exacta, se aproximaba el Boeing 787-9 de Air Europa que cubría el vuelo UX57 de Madrid a São Paulo.
Dos aviones. Una sola autopista aérea. El mismo nivel. Rumbos opuestos.

Cómo actuó el TCAS
Cuando la distancia entre ambas aeronaves se redujo lo suficiente, los sistemas TCAS de las dos cabinas se activaron de forma coordinada y emitieron un Resolution Advisory, el nivel de alerta más crítico del sistema.
En el Airbus de Iberia sonó la orden de descender. En el Boeing de Air Europa, la de ascender. Según los datos difundidos por SPICA, el avión de Iberia bajó 500 pies y el de Air Europa subió 400 pies hasta que el sistema confirmó que el conflicto había terminado. Ambos vuelos continuaron después su ruta y aterrizaron sin más incidencias.

Por qué es un incidente grave aunque no pasara nada
Aquí está la clave que muchos titulares pasan por alto. El TCAS no es un sistema de rutina: es la última barrera de seguridad del sistema aeronáutico. Solo entra en acción cuando han fallado todas las anteriores, la planificación, la separación proporcionada por el control aéreo y la vigilancia de las propias tripulaciones.
Que dos aviones comerciales llegaran a enfrentarse al mismo nivel en la misma aerovía significa que alguna de esas barreras previas no funcionó como debía. Según las informaciones publicadas, ambas aeronaves habrían recibido autorización para mantener ese nivel de vuelo pese a ir en direcciones opuestas. Qué llevó a esa situación es exactamente lo que deberá aclarar la investigación.
El factor del espacio aéreo oceánico
El sector oceánico canario no es un espacio aéreo cualquiera. La cobertura de vigilancia radar y de comunicaciones es más limitada que en el espacio continental, lo que obliga a apoyarse mucho más en el control por procedimientos, en las notificaciones de posición de las tripulaciones y en mínimas de separación más amplias.
En ese entorno, la coordinación entre dependencias de control y la gestión anticipada de los cruces se vuelve especialmente crítica. Es un tipo de trabajo donde un malentendido en una autorización no se corrige con un vistazo a la pantalla.

La investigación oficial
Será la CIAIAC (Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil) la que determine las causas, bajo la referencia IN-017/2026 y conforme al Reglamento europeo 996/2010, que establece investigaciones técnicas sin fines sancionadores: el objetivo no es buscar culpables, sino evitar que vuelva a pasar.
El análisis abordará las autorizaciones emitidas, los planes de vuelo, las comunicaciones y los datos de vigilancia disponibles. Un dato todavía no publicado, y probablemente el más revelador, es cuál fue la separación mínima real que llegó a alcanzarse entre los dos aviones.
¿Qué es exactamente el TCAS?
Para quienes vuelan como pasajeros y nunca han oído estas siglas: el TCAS (Traffic Alert and Collision Avoidance System) es un equipo independiente del control aéreo instalado a bordo. Interroga a los transpondedores de los aviones cercanos, calcula trayectorias y tiempos hasta el punto de máxima aproximación, y actúa en dos escalones:
- TA (Traffic Advisory): aviso de tráfico. Informa a la tripulación de que hay un avión cerca, pero no ordena maniobra.
- RA (Resolution Advisory): orden de maniobra. Indica ascender o descender, y es de cumplimiento obligatorio, incluso por encima de una instrucción contraria del control aéreo.
Cuando los dos aviones implicados llevan TCAS, los sistemas se coordinan entre sí para que uno suba y el otro baje. Es exactamente lo que ocurrió sobre el Atlántico.

Lo que esto significa para quien vuela
La lectura tranquilizadora es evidente: el sistema funcionó. Las capas de seguridad de la aviación están diseñadas precisamente para esto, para que el fallo de una no se convierta en un accidente. Los pasajeros de ambos vuelos probablemente notaron poco más que un movimiento brusco en plena noche.
La lectura incómoda también lo es: el sistema tuvo que llegar hasta su última capa. Y el hecho de que sean los propios controladores quienes reclamen un análisis a fondo de la seguridad operacional dice mucho sobre la importancia del caso. En aviación, los incidentes que no acaban en tragedia son justamente los que hay que estudiar con más atención, porque son los que permiten corregir antes de que sea tarde.