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Dos Airbus A330 y dos incidentes en dos días: qué relación hay entre los casos de Aerolíneas Argentinas y Delta

Dos Airbus A330. Dos vuelos intercontinentales. Dos problemas de motor poco después del despegue. Fuertes golpes que parecían explosiones y, en uno de los casos, llamaradas claramente visibles.

Y todo ocurrió con aproximadamente un día de diferencia.

El primero fue el vuelo AR1132 de Aerolíneas Argentinas, que viajaba desde Buenos Aires hacia Madrid. El segundo fue el DL195 de Delta Air Lines, que había despegado de Barcelona rumbo a Atlanta.

La similitud entre ambos incidentes resulta llamativa. Pero ¿realmente les pasó lo mismo?

El primer caso: Aerolíneas Argentinas

Durante la noche del 24 de septiembre de 2026, un Airbus A330-200 de Aerolíneas Argentinas, matrícula LV-GHQ, despegó de Ezeiza con 225 pasajeros rumbo a Madrid.

Durante el ascenso, el motor izquierdo comenzó a experimentar compressor stalls. La tripulación detuvo el ascenso alrededor de los 5.000 pies y regresó a Ezeiza.

Los fuertes estruendos fueron escuchados incluso desde tierra.

Aerolíneas Argentinas confirmó posteriormente que se había producido un compressor stall y aclaró que los sonidos que parecían explosiones no correspondían a una explosión ni a un incendio del motor. El avión aterrizó sin inconvenientes y los pasajeros continuaron posteriormente hacia Madrid en otra aeronave.

Un día después: Delta en Barcelona

El 25 de septiembre, un Airbus A330-300 de Delta Air Lines, matrícula N813NW, despegó de Barcelona rumbo a Atlanta como vuelo DL195.

Durante el ascenso, el motor izquierdo produjo fuertes golpes y llamaradas. La tripulación interrumpió el ascenso aproximadamente a 4.000 pies, realizó una espera y regresó a Barcelona alrededor de media hora después.

Protección Civil activó el plan Aerocat en fase de alerta y desplegó servicios de emergencia. El avión aterrizó de forma segura y no hubo heridos.

Fuentes especializadas han clasificado el episodio como un compressor stall, aunque las autoridades y fuentes locales señalaban inicialmente que todavía debía determinarse si el desencadenante había sido un impacto con un ave o un problema interno del motor.

Las coincidencias

Los dos episodios tienen varias características en común.

Ambos involucraron aviones de la familia Airbus A330 realizando vuelos de largo radio. Ambos problemas aparecieron durante el ascenso inicial, poco después del despegue. En ambos casos estuvo involucrado el motor izquierdo y se escucharon fuertes golpes. Y en ambos, las tripulaciones decidieron regresar al aeropuerto de salida y aterrizaron de forma segura.

Pero hay una coincidencia todavía más interesante: los dos motores afectados pertenecían a la familia General Electric CF6. El A330-200 de Aerolíneas estaba equipado con CF6 y el A330-300 matrícula N813NW de Delta pertenece a una variante equipada con motores de esa familia.

Eso hace que visualmente y técnicamente los dos casos resulten especialmente interesantes para comparar.

Sin embargo, coincidencia no significa que exista una causa común.

¿Significa que los A330 o los motores CF6 tienen un problema?

Con la información disponible actualmente, no.

Dos incidentes temporalmente próximos no son suficientes para establecer una relación causal entre ellos ni para concluir que exista un problema generalizado con un modelo de avión o una familia de motores.

Para poder establecer una conexión técnica real sería necesario conocer los resultados de las inspecciones de ambos motores y determinar qué originó cada episodio.

En el caso de Aerolíneas Argentinas, la compañía confirmó el compressor stall pero señaló que la causa de la falla permanecía bajo análisis.

En el caso de Delta, las primeras informaciones indicaban que se investigaba, entre otras posibilidades, un bird strike o un problema interno del motor.

Por lo tanto, afirmar que “a los dos aviones les pasó exactamente lo mismo” iría más allá de lo que sabemos actualmente.

Entonces, ¿qué es exactamente un compressor stall?

Para entender ambos episodios hay que mirar dentro de un motor a reacción.

El aire entra por la parte delantera y atraviesa diferentes etapas del compresor, donde aumenta progresivamente su presión antes de llegar a la cámara de combustión.

Para que todo funcione correctamente, ese aire tiene que atravesar las distintas etapas de manera estable.

Cuando el flujo deja de comportarse de la forma prevista, puede producirse una pérdida aerodinámica en parte del compresor: un compressor stall.

En casos más severos puede producirse una inestabilidad general del compresor conocida como surge.

Para alguien sentado dentro del avión, el resultado puede ser alarmante: golpes extremadamente fuertes, vibraciones, cambios en el sonido del motor y, en determinados casos, llamaradas.

Por eso muchos pasajeros describen estos episodios diciendo que “explotó el motor”.

Pero técnicamente no es lo mismo.

¿Por qué ocurrieron durante el despegue?

Un compressor stall puede producirse en distintas fases del vuelo. No es un fenómeno exclusivo del despegue.

Sin embargo, durante el despegue y el ascenso inicial los motores funcionan a regímenes elevados de potencia. Además, cualquier perturbación importante del aire que ingresa al motor —incluida una posible ingestión de aves— puede alterar su funcionamiento.

Que los dos episodios hayan ocurrido durante el ascenso es otra similitud, pero nuevamente no demuestra que hayan tenido el mismo origen.

Dos incidentes muy parecidos, pero dos investigaciones diferentes

La proximidad temporal hace inevitable comparar los casos.

En menos de dos días, dos Airbus A330 de dos aerolíneas diferentes tuvieron problemas en el motor izquierdo poco después del despegue, produjeron fuertes estruendos y terminaron regresando de forma segura al aeropuerto de origen.

Eso permite utilizar ambos casos para entender qué aspecto puede tener un compressor stall desde afuera y por qué las imágenes pueden resultar mucho más dramáticas de lo que finalmente ocurre.

Pero hay que mantener una distinción fundamental:

el compressor stall es el fenómeno que ocurre en el compresor; otra cuestión diferente es determinar qué lo provocó.

Hasta que las investigaciones permitan conocer el origen de cada incidente, las similitudes son reales y llamativas, pero no constituyen evidencia de que exista una causa común entre los dos vuelos.

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