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Así son las salas de oración musulmana que existen en algunos aviones

¿Sabías que algunos aviones tienen una sala de oración para pasajeros musulmanes?​

Cuando pensamos en los servicios más curiosos que puede ofrecer una aerolínea, solemos imaginar duchas, suites privadas o bares a bordo. Sin embargo, existe una característica mucho menos conocida: algunas aerolíneas cuentan con espacios especialmente diseñados para que los pasajeros musulmanes puedan realizar sus oraciones durante el vuelo.

¿Por qué existe una sala de oración en un avión?

Los musulmanes practicantes realizan cinco oraciones diarias en horarios específicos. En vuelos de larga duración, especialmente aquellos de más de 8 o 10 horas, es habitual que uno o varios de esos momentos coincidan con el tiempo que pasan en el aire.

Aunque el Islam contempla ciertas flexibilidades para quienes están de viaje, muchos pasajeros prefieren cumplir con sus oraciones durante el vuelo siempre que sea posible.

El mayor desafío es el espacio. Los pasillos de un avión son estrechos y deben permanecer libres por motivos de seguridad, por lo que rezar de pie resulta complicado. Por ese motivo, algunas aerolíneas de Oriente Medio decidieron crear un lugar específico dentro del avión.

Saudia: la aerolínea pionera

La compañía nacional de Arabia Saudita, Saudia, es la más conocida por incorporar áreas de oración a bordo.

Estas se encuentran en la parte trasera de la mayoría de sus aviones de largo recorrido, incluidos los Airbus A330, Boeing 777 y Boeing 787.

Para crear este espacio, la aerolínea elimina entre seis y nueve asientos de clase económica antes de la última galley. El resultado es una zona alfombrada donde varios pasajeros pueden rezar cómodamente.

Dependiendo del modelo del avión, el área puede albergar hasta diez personas al mismo tiempo e incluye:

  • Alfombra para la oración.
  • Cortinas que proporcionan privacidad.
  • Pantalla o indicador que muestra la dirección de la Qibla, es decir, hacia dónde se encuentra La Meca en ese momento del vuelo.
  • Barras de apoyo en algunos modelos para aportar mayor estabilidad si existe turbulencia. 

¿Y Etihad?

Etihad Airways también ha incorporado instalaciones similares en parte de su flota.

En algunos Boeing 787 y Airbus A380 existe un espacio cercano a una de las puertas del avión que puede cerrarse con una cortina para permitir que los pasajeros recen con mayor privacidad. La tripulación facilita una alfombrilla de oración y el sistema de entretenimiento indica la dirección hacia La Meca. 

¿Por qué casi ninguna aerolínea ofrece este servicio?

La razón principal es económica.

Cada asiento de un avión representa ingresos. Para construir una zona de oración es necesario retirar varios asientos, lo que supone perder capacidad y rentabilidad en cada vuelo.

En aerolíneas cuyo público está formado mayoritariamente por pasajeros musulmanes, como Saudia, esa decisión tiene sentido porque responde a una necesidad muy importante de sus clientes.

En cambio, para la mayoría de las compañías internacionales, dedicar ese espacio exclusivamente a una sala de oración no suele compensar desde el punto de vista comercial. 

¿Cómo rezan los pasajeros en otras aerolíneas?

Aunque no exista una sala específica, muchas compañías ofrecen ayuda para facilitar la oración.

Algunas aerolíneas de Oriente Medio muestran en el mapa interactivo del sistema de entretenimiento la dirección de la Qibla, permitiendo que los pasajeros sepan hacia dónde orientar su oración. Otras simplemente recomiendan consultar con la tripulación.

Además, numerosos estudiosos del Islam consideran que, cuando no es posible rezar de pie de forma segura durante un vuelo, el pasajero puede hacerlo sentado en su asiento o combinar determinadas oraciones propias del viaje.

Un detalle poco conocido de la aviación

Las salas de oración a bordo son uno de esos pequeños detalles que reflejan cómo las aerolíneas adaptan sus aviones a las necesidades culturales y religiosas de sus pasajeros.

Aunque hoy siguen siendo una rareza en la industria, representan un ejemplo de cómo el diseño de una cabina puede ir mucho más allá de la comodidad, ofreciendo también un espacio para quienes desean mantener sus prácticas religiosas incluso a 11.000 metros de altura.

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