Una nueva normativa laboral en el sector aéreo ha desatado la controversia internacional. La aerolínea Air India ha anunciado que, a partir de mayo, sus auxiliares de vuelo podrían perder su salario —e incluso su puesto— si superan determinados límites de índice de masa corporal (IMC).

Una nueva política basada en el peso corporal
La compañía ha decidido implantar criterios más estrictos de salud y aptitud física para su tripulación. Según esta normativa, los auxiliares de vuelo deberán mantener un IMC considerado “normal”, es decir, entre 18,5 y 24,9.
Aquellos que se sitúen entre 25 y 29,9 (sobrepeso) podrán seguir trabajando, pero solo si superan evaluaciones médicas y funcionales. En cambio, quienes alcancen un IMC de 30 o más serán directamente apartados del servicio.
La medida es clara: si no cumplen los requisitos, podrán ser suspendidos sin sueldo hasta que obtengan el visto bueno médico, o incluso enfrentarse al despido.

Suspensión de empleo y sueldo
Uno de los aspectos más polémicos es el impacto directo en el salario. Los trabajadores que no superen las evaluaciones no podrán volar y, por tanto, dejarán de percibir ingresos durante ese periodo.
Además, la norma no distingue entre personal en activo o en formación: todos deberán cumplir los mismos estándares físicos.
Desde la compañía defienden que esta política busca fomentar hábitos saludables y mejorar la seguridad y el rendimiento de la tripulación.

Un cambio dentro de una reestructuración mayor
La decisión se enmarca dentro de la reorganización de Air India tras su adquisición por el grupo Tata en 2022. La aerolínea está revisando múltiples aspectos de su funcionamiento, incluyendo los criterios de selección y mantenimiento del personal.
Según la empresa, esta normativa es solo una fase inicial hacia estándares más exigentes en el futuro.
Críticas y precedentes en el sector
La medida ha generado críticas por posible discriminación. No es la primera vez que una aerolínea se ve envuelta en polémica por el peso de sus trabajadores. Casos similares han salido a la luz en otras compañías, donde empleados de la aerolínea de medio oriente Emirates, denunciaban presiones para adelgazar bajo amenaza de sanciones.
Esto reabre un debate de fondo: ¿hasta qué punto pueden las empresas imponer requisitos físicos a sus empleados? ¿Se trata de una cuestión de seguridad o de imagen corporativa?

Más allá del uniforme: salud, imagen y derechos laborales
El caso pone sobre la mesa un conflicto complejo entre salud laboral, derechos individuales y exigencias empresariales. Mientras algunas voces defienden la necesidad de garantizar la forma física en profesiones exigentes, otras alertan del riesgo de estigmatización.
En un sector donde la imagen y la atención al cliente son clave, la línea entre criterio profesional y discriminación puede volverse difusa.
La decisión de Air India marca un precedente que podría influir en otras aerolíneas. A medida que se implemente la normativa en mayo, el foco estará en sus consecuencias reales: tanto para los trabajadores como para el debate global sobre los límites de las políticas corporativas en el ámbito laboral.